domingo, 13 de septiembre de 2009

EL ACUERDO DE LA NIEVE Y EL SOL

Había una vez una ciudad llamada Villalila. Los niños, cada día miraban por si había nevado. Pero nunca veían nieve. Un día, el sol llamó a la nieve.

- Nieve, ven.

La nieve fue corriendo. Cuando llegó, le dijo al sol:

- ¿Qué quieres, amigo?.

- Quiero que hagamos un trato.

- ¿Qué clase de trato? - dijo la nieve-.

- Pues que salgas tú mañana y yo al día siguiente.

- No me gusta el trato –dijo la nieve-.

- Entonces, sal tú una semana y después salgo yo otra.

- Tampoco me gusta, pero tengo otra idea.

- ¿Cuál? –dijo el sol-.

- Que yo salga una semana hasta que los niños se cansen de nieve, de muñecos de nieve, de guerras de nieve y todo eso. Saldrás cuando se cansen de mi y descongelarás la nieve y dejarás todo como estaba al principio.

El sol contestó:

- Vale, trato hecho. Pero ¿quién sale primero?.

- Yo, dijo la nieve. Y así fue como se hizo.

Belén Salcedo. 4º Curso

CEIP ALFAGUARILLA ALFACAR

Quién fuera pato


Quién fuera pato

para nadar, nadar por todo el mundo,

pato para viajar sin pasaporte

y repasar, pasar, pasar fronteras,

como quien pasa el rato.

Pato.

Patito vagabundo.

Plata del norte.

Oro del sur. Patito danzaderas.

Permitidme, Dios mío, que sea pato

¿Para qué tanto lío,

tanto papel,

ni tanta pamplina?

Pato.

Mira, como aquél

que va por el río

tocando la bocina…

BLAS DE OTERO


Blas de Otero

viernes, 4 de septiembre de 2009

Iniciativas de fomento de la lectura

Casi 700.000 alumnos participarán el próximo curso en iniciativas de fomento de la lectura

Un total de 1.954 centros públicos desarrollarán proyectos lectores y planes de uso de las bibliotecas escolares

Viernes, 28 de agosto de 2009

Un total de 680.000 alumnos de todos los niveles educativos participarán el próximo curso en proyectos de fomento de la lectura y el uso de recursos bibliográficos en las aulas. Esta iniciativa, impulsada desde la Consejería de Educación, se pondrá en marcha en 1.954 centros públicos, lo que supone un incremento de 519 con respecto al curso 2008/09.

En concreto serán 1.295 colegios de Primaria y 659 institutos de Secundaria los que realicen proyectos lectores y planes de uso de las bibliotecas escolares. En cuanto al personal docente, estarán implicados 58.620 maestros y profesores. Los centros participantes reciben, con carácter extraordinario, una dotación económica complementaria destinada a la puesta en marcha de esta iniciativa. Por otra parte, también dispondrán de material de apoyo, tanto en soporte papel como electrónico (guías, manuales,..) así como asesoramiento específico a través de la web de Lectura y Biblioteca especialmente diseñada para este programa educativo.

El objetivo es que la biblioteca escolar se convierta en un referente habitual para el alumnado, no sólo como un espacio en el que los libros están disponibles para la consulta y su utilización como herramienta de aprendizaje, fomentando también el acceso a nuevas fuentes de información para la búsqueda de documentación complementaria.

lunes, 31 de agosto de 2009

Refranes y Dichos Populares

A burro muerto la cebada al rabo - para los que quieren remediar algo que ya no tiene remedio

A lo hecho, pecho -refran que enseña que hay que afrontar las cosas con fuerza y valentía

Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto - es preferible observar antes de actuar, para no meter la pata

Cada asno, con su tamaño - según este dicho, cada uno debe juntarse con personas de su misma categoría

Como soy del campo, aquí me zampo - advertencia ante los que quieren meterse en asuntos sin haber sido llamados

Con la medida que mides te han de medir - trata a los demás como te gustaría a tí que te tratasen

Con paciencia el cielo se gana - según este refrán, todo es posible con paciencia

Desgraciado en el juego, afortunado en amores - refrán popular que pretende consolar a alguien que pierde un juego

Donde las dan, las toman - que los que hablan mal de los demás pueden esperar que también se hable mal de ellos

Donde menos se piensa, salta la liebre - cuando menos esperas una cosa, puede suceder

El mal cobrador hace mal pagador - hay que cuidar a sus propios intereses para progresar y para ganar el respeto de los demás

El mejor escribano echa un borrón - que todos podemos cometer errores

Jurado de aldea quien quiera lo sea - advierte ante lo poco agradecido que resultan algunos puestos en los que hay que tomar decisiones

Lo mío, mío, y lo tuyo de ambos - refran que critica la avaricia de muchas personas, que no saben compartir y sin embargo se apropian de los bienes e ideas de los demás

Poderosos caballero es don dinero - resalta la importancia del dinero para poder realizar los objetivos

Por la boca muere el pez - hay que tener cuidado para no hablar demasiado o mal de los demás

Quién mal anda, mal acaba - refrán que advierte ante el desorden y los malos hábitos

Quien más tiene, más quiere - dicho popular que hace referencia a la insaciabilidad de la codicia

Quien mucho abarca, poco aprieta - es preferible hacer una cosa a la vez bien hecho, que muchos de mala manera

Las cañas de vuelven lanzas - a veces algo que empieza como un juego o una broma puede terminar en una pelea

Gallina sin dientes de los muertos hace vivientes - refrán que hace referencia a los poderes curativos de un caldo de gallina

Hijo fuiste, padre serás, cual hiciste, tal habrás - dicho que recuerda a los hijos de tratar bien a sus padres, porque algún día ellos también serán padres

Si quieres buena fama, no te dé el sol en la cama - que si quieres que los demás te respetan, hay que trabajar y no ser perezoso Vota esta Frase -- Comenta esta Frase

La gran victoria es la que sin sangre se toma - que se debe conseguir metas sin hacer daño a nadie Vota esta Frase -- Comenta esta Frase

Gallo que no canta, algo tiene en la garganta - cuando alguien abandona un debate o conservación sin justificación aparente, es porque tiene algo que esconder Vota esta Frase -- Comenta esta Frase




http://www.euroresidentes.com/Diversion/Frases/frases-refranes.htm

lunes, 20 de julio de 2009

LEER EN VERANO

De 5 a 8 años

* Cuando ya sepan leer, no les abandonéis. Seguid leyéndoles cuentos, les gusta escucharos, lo que es compatible con pequeños tiempos de lectura individual.
* Libros que respondan con sencillez a sus porqués.
* Cuentos folclóricos y tradicionales.
* Poesías con rimas sencillas.

De 8 a 12 años

* Acompañadles a la librería y a la biblioteca. Disfrutaréis eligiendo entre una gran variedad de títulos.
* Preguntadles qué temas prefieren antes de comprar algo que no les interese.
* Se interesan por temas más alejados de su entorno.
* Ofrecedles libros informativos atendiendo a sus intereses.
* Es importante facilitarles tiempos y espacios de lectura cuando las tareas escolares empiezan a hacerse presentes.
* Los libros nunca deben ser un castigo, sino un placer que podéis descubrir juntos.
* Libros de aventuras
* Cuentos fantásticos
* Libros informativos (animales, deportes, inventos, ciencia, países…)
* Libros de miedo.
* Libros policíacos y de detectives.
* Pandillas.

Elegid un momento concreto del día para leer juntos. (fundamental de 3 a 8 años)
Haced de la lectura un tiempo divertido. (siempre)

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/cppfelipe/blog/

FARIAS, Juan Escritor español. 1935-. Nació en Serantes, La Coruña. Autor de muchos libros, desde que publicó el primero en 1962.

El autor confecciona sus relatos con frases sencillas bien construidas, con párrafos que arrancan a menudo con el mismo sujeto, con muchos puntos y aparte que facilitan la lectura. Elige también unos argumentos engañosamente simples que desarrolla con pausa y acentos poéticos. Con esas armas consigue penetrantes análisis de los sentimientos y eleva el nivel lector por encima de lo que una lectura superficial, y el juicio de quienes agrupan los libros infantiles por colecciones y edades, atribuirían a cuentos cortos como los de Algunos niños, tres perros y más cosas, o a historias algo más largas como las seleccionadas aquí.
En concreto, Un tiesto lleno de lápices es una extraordinaria e infrecuente narración sobre una vida familiar «normal», en la que lo que importa es la vida cotidiana: «En casa todo son vulgaridades, pescado para comer los viernes y deliciosas croquetas de queso para el postre los domingos. Con este material no se puede hacer nada que merezca la pena», confiesa un desalentado aspirante a escritor, que sin embargo toca el corazón cuando habla de su padre, un manazas, que no lo sabe todo, que algunos consideran excéntrico porque le gusta «trotar con Nuria sobre los hombros jugando a ser un caballito de madera». O cuando indica que «podría escribir diez o doce libros enormes hablando sólo de mamá», una chica que de joven quería ser mamá y otra cosa... pero que «rompió todos sus proyectos cuando nació Nuria»; y es que «mamá es una mujer muy valiente. Nadie lo diría viéndola freír croquetas. No es pequeña, sólo lo parece». O cuando habla de Golo, su pato enorme y poco amable, y de sus hermanos Marta y Pablo... Y, sobre todo, cuando se refiere a Nuria, que con un jersey de siete franjas de siete colores, «al pie del cerezo, debajo del paraguas negro, contra el gris de la lluvia que ya se viene sobre la mar, parece un arco iris agazapado».
El hijo del jardinero tiene un hilo argumental y tono parecidos a los de Un tiesto lleno de lápices. Aunque los comentarios del narrador acerca de su familia son positivos, y en todo momento predominan el afecto y el agradecimiento hacia sus padres, no deja de señalar cómo a veces discuten:
«No me gusta que discutan.
Cuando papá y mamá discuten, yo me encierro en mi cuarto, me tapo la cara y los oídos, meto un dedo en cada oído y aun así oigo y no quiero oír.
La culpa siempre la tiene algo que nos hace falta y no podemos tener».
Un cesto lleno de palabras es ¿sólo? un pretexto para ofrecer escenas y diálogos en las que abundan descripciones y frases poéticas sencillas y felices, que también son óptimas para ser leídas en voz alta. Por ejemplo: «Nieve es una palabra leve, que se escribe con v y hay que dejarla caer, despacio, a que no haga ruido al posarse en el suelo». O una respuesta precisa para una pregunta oportuna:
«—¿Qué es la melancolía, abuelo?
—Una tristeza que no tiene prisa —dijo el abuelo».
Fueron tiempos difíciles y felices

En los párrafos finales de El hijo del jardinero se resumen así los sentimientos del adulto narrador:
«Fueron tiempos difíciles, lo sé, me lo contaron y algo recuerdo, tengo los cuadernos y la memoria.
Hablo de los tiempos en que yo aún era niño, y tu padre quizá aún no había nacido. [...]
No era obligatorio ir a la escuela y muchos no sabían leer ni escribir su nombre. En casa hubo problemas, pero yo era niño, tenía un hermano y nos defendían: papá y mamá nos defendían. Por eso, fueron tiempos felices y pude vivir sin tenerle miedo a casi nada, ni al rayo que me parta, ni a las personas solitarias y rotas, ni a los que decían: “Tú no sabes con quién estás hablando”.
Muchas veces ni siquiera le tuve miedo a la oscuridad, que se escribía “obscuridad” o era una falta en el dictado».

jueves, 25 de junio de 2009