viernes, 5 de marzo de 2010









Adivinanzas en danza


Con cama al completo,
no es feroz león,
siempre muy discreto
y gusta del Sol.

2.

Llevo nombre santo,
de santo Santón;
casi llego a rama
con preposición.

3.

Con “P” comienza mi nombre,
con “O” se llega al final,
dos “ERRES” van de la mano.
¿Encontrarán la vocal?

4.

Por el suelo
voy despacio,
por el agua voy mejor.
La casa llevo conmigo
y no soy un caracol.

5.

Vuelo por el aire,
corro por el suelo,
no perdí la “Z”
pues siempre la llevo;
cuando vamos varias
siempre la perdemos.
Caso tan curioso…
¿Vos podéis creerlo?

6.

Soy pastor
y, sin ovejas,
por la calle
me verás;
mis raíces,
extranjeras.
No soy árbol,
sí alemán.

7.

Por llorón me tienen,
pues lágrimas tengo.
Verde en primavera,
desnudo en invierno.

8.

Col muy sola se sentía
y al campo un día se marchó.
Flor sí quiso ser su amiga
y juntas viven las dos.

9.

Soy lago sin serlo,
vuelo sin cesar,
plumas yo no tengo,
de pico: ¡Ni hablar!
Aunque yo esté en Murcia,
de Murcia no soy,
pero casi a Murcia
mi lago le doy.
¿Qué soy?

10.

Río siempre
a cada instante.
Río y no puedo parar.
Río siempre
hacia delante,
río siempre
hacia atrás.
Aunque río,
no sonrío,
pues no puedo
sonreír.
No tengo boca
y engullo
todo lo que viene a mí.

11.

Siempre soy Sol
al principio
y no lo puedo evitar;
luego dado
pequeñito
con quien tú puedes jugar.

12.

Luciente farola
de dama vestida.
Alumbra de noche
se apaga de día.

13.

Blanca soy,
de blanco visto
y no me gusta el calor;
vengo toda silenciosa
y ruidosa marcho yo.

14.

Un árbol me tiene
y el hombre también.
¿Qué es?

15.

Dama soy y boina llevo
y, aunque soy bello, sabrás,
que el fin de mi nombre está
y escrito queda:
—Leedlo.

16.

Verde niña,
roja joven,
negra anciana.
De espinas acompañada.

17.

Oro tengo aunque no tenga,
pendo la casa en lo alto;
muy redonda hago la puerta
y de un lado a otro volando.

18.

Es taba, no hueso.
Su nombre está impreso.

19.

Soy pollo y no tengo plumas.
Más que pollo sí que soy
y muy delicioso estoy
a quien guste de verduras.

20.

¿Qué cosa es
cara y bajo
a la vez?

21.

Soy arroz y no me comes.
Dame la vuelta y verás.

22.

Te lo pongo en la taza,
te lo puedes beber;
si no dices su nombre
no lo puedo creer.
¿Qué es?

23.

Nunca le busques tres pies
porque siempre tendrá cuatro;
si no ves ratones cerca
es que cerca andará un…

24.

¿Qué momia se envuelve en seda
para soñar, anhelante,
despertarse un día cualquiera,
poder volar y posarse?

25.

Aunque “SER” es mi principio,
en “TE” termina mi nombre
y llevo siempre conmigo
el valor de tres catorce.

26.

¿Qué animal
no es lo que parece
y vuela con las cinco vocales?

27.

Mi nombre es “MIL”
y valgo mucho más,
si cuentas lo que valgo
seguro que acertarás.

28.

Cana que no es pelo,
río que no es río.
Descifra este lío.

29.

Tan negras como el carbón
y van siempre en procesión.

30.

A decírtela voy,
pues decírtela quiero.
Te la digo ahora mismo,
te la estoy repitiendo.

31.

Pan era y no es pan.
¿Qué era?

32.

Para llegar a ser metro
antes tendré que ser kilo.
Piensa bien y después dilo.

33.

Tu hermana va
jaleando a las gallinas.
Seguro que te cortas
si no lo adivinas.

34.

Es la musa de la araña,
no se entretiene entre telas.
Si no lo adivinas pronto
te quedarás a dos velas.

35.

A ése cero cinco cero
(utiliza el lapicero)
dale un poquito de miel
y le sabrá muy, muy bien.
Y si quieres tú, preciosa,
ponle la cola al final…
¡No le sienta nada mal!

36.

Tres catorce
por delante del ojo.
Tres catorce
hace: pi, pi.
Tres catorce
por delante del ojo.
No lo vuelvo a repetir.

37.

Entre escama y escamita
esconde una camisita
y, a veces, el ojo irrita.

38.

En la cama me encuentras,
en la cocina también.
La cuchara a mí me lleva
y en el cazo estoy muy bien.

39.

¿Qué animal se vuelve loco por el oro?

40.

Llevo el llanto hasta tus ojos,
el ajo es un gran amigo;
en la ensalada me encuentras
y en el huerto del vecino.

41.

¿Qué título nobiliario
se escribe con “D”?

42.

Llevo el don
detrás del nombre,
soy un caballero blanco.
Algo un tanto misterioso
no deja a mi nombre manco.

43.

¡Qué bien le sienta
a esa “BACA” la “O”!

44.

Casi santa soy de noche
y más que santa de día
y, al ver mi cara tan roja,
a todos doy alegría.

45.

Enseñó la cara
al comer la col
y, al ver la cebolla,
presto la escondió.

46.

Soy pequeño espadachín
que no llego a mosquetero
y, aunque me odias,
te quiero;
me espantas con tu sombrero
y tu sangre tomo al fin.

47.

Vengo del país
de la fantasía;
con asma me ves,
mas nunca de día.

48.

Divisaba el mar
desde la garita
y una hermosa dama
acudió a la cita.

49.

Adivina, adivinata:
¿Qué animal se esconde
en la alpargata?

50.

El SOL me tiene.
La LUNA también.
Las ESTRELLAS,
un par de ellas
y en la TIERRA no se ve.

51.

A veces me pierdo y pienso:
mi vida es algo terrible;
con éste nombre que tengo…
perderme sería imposible.


Fragmento de una imagen de Yesica LaghezzaTexto: Carlos Blanco Sánchez
Imagen: Yesica Laghezza

Más de cincuenta adivinanzas en danza para descubrir sin tardanza. Y si no las descubrís, las soluciones vienen al fin.


http://www.educared.org.ar/enfoco/imaginaria/biblioteca/?p=2272#more-2272

miércoles, 24 de febrero de 2010



“El campo de olivos

se abre y se cierra

como un abanico.

Sobre el olivar

hay un cielo hundido

y una llama obscura

de luceros fríos”

Federico García Lorca

domingo, 21 de febrero de 2010

“Tengo esa sensación del turista que ve acercarse el último día” Por Pedro Duque


El día de hoy es el último que paso completo en la estación. Sigue habiendo
mucho que hacer, pero ya el énfasis se centra más en terminar todo y
empaquetar correctamente los
resultados de los experimentos.
Aún hay una buena cantidad de
experimentos que aprovechan
hasta la última hora del vuelo para
operar, exprimen las horas de
ingravidez para el estudio de
líquidos o materiales. Otros han de
mantenerse congelados o a
temperatura controlada hasta
inmediatamente antes del
aterrizaje para luego no perder los
resultados durante las horas que
estarán en la cápsula, puesto que
ahí no tenemos ni refrigeradores ni
calentadores para ellos, y se
mantienen en termos.
El ambiente en la nave ha cambiado. La tripulación saliente ya tiene la
mente más en la tierra y han pasado el relevo a la tripulación nueva de forma
completa. Ahora algunas pequeñas cosas ya han cambiado, aunque los
nuevos aún tardarán un tiempo, me imagino, en ponerlo todo a su gusto. Hoy
me ha llamado la atención también que los nuevos tripulantes quieren saber
dónde he dejado todo para continuar trabajando en ello o guardarlo donde a
ellos les parezca.
La sensación del que se marcha después de muchos, muchísimos días aquí no
la puedo conocer de primera mano, pero me imagino que ya están listos para
volver y tienen ganas de encontrarse con su familia. Ellos dicen que han
pasado unos meses agradables en la estación y que no se arrepienten de
haber venido, pero puedo imaginarme que cuando lleguen a la tierra será
mucho más la felicidad que la nostalgia.
Sólo he conocido un compañero que, el mismo día del aterrizaje, al pie del
avión que lo traía de la estepa, me dijo "lo echo de menos, en la estación
estaba yo mejor". Ese fue Valeri Poliakof en 1995, premio Príncipe de
Asturias, después de la estancia más larga hasta el momento de un astronauta
en el espacio: catorce meses. No sé qué pensará Valeri ahora, no se me ha
ocurrido preguntárselo, quizás me diga que fue un pronto y luego se lo pensó